4 de enero de 2014

Que se lo editen aparte




A veces me pregunto en qué extraño vertedero ideológico y cultural se habrán criado algunos para exponer con la cabeza alta y el rostro bien visible una serie de comentarios y opiniones demenciales, simples en sus formas y ridículos en sus contenidos intelectuales.
El asunto es revelador. Sirva las redes sociales para ello. Cada poco aparece en la prensa que un miembro de Nuevas Generaciones (cachorrillos de la derecha, criaturas…) ha vomitado una frase insultante en Twitter, e inmediatamente, cuando se monta el evidente revuelo, tiene que salir a pedir disculpas, borrar la frase y candar la cuenta.
Más allá de los proyecto de político, y dejando de lado los trolls y las cuentas fake, está un tipo de ciudadano medio que expone con su rostro y nombre, con una foto suya bien bonita, como para que le escriban en la frente SOY IDIOTA, una opinión autorizada del tipo de las que catalogan de “genocidio” al aborto o hablan de “asesinatos de bebés” al referirse al manojillo de células.
Porque uno lee eso y se imagina a una turba de descontrolados recorriendo las calles de las principales ciudades, arrebatando a los pequeños de los brazos de sus madres y degollándolos allí mismo, como unos enviados de Herodes.
Al margen de la habitual poca capacidad expresiva, las objeciones airadas y los argumentos de contenedor, suelen ser exabruptos escritos con faltas de ortografía, con una ardorosa dificultad para unir sujeto, verbo y predicado en una frase corta.

Lo mismo ocurre cuando les engañan con los datos del paro, cuando escriben desde un supuesto “neoliberalismo” o cuando les sale el españolismo casposo.
Y pasa parecido cuando uno apela a la historia y al sentido común para oponerse a los dogmas impositivos y manipuladores de la Iglesia en este país. No falta entonces el que enseguida, por distintos medios o en privado, te salta con Cáritas, comedores sociales, piadosas monjas o libertad religiosa, demostrando así, por una parte, su desconocimiento de quién financia realmente Cáritas; por otra, la realidad de que la existencia de encomiables trabajadores sociales y religiosas humildes no exenta lo infame de la institución en sí, en sus más altas capas, tan ajenos y despreocupados de las otras admirables labores; y por último, que la libertad religiosa es precisamente que cada uno puede creer en lo que quiera, en lo positivo o en su ausencia, en el ratoncito Pérez y en Messi como enviado de dios a la tierra, pero no querer introducir por la fuerza, como si un miembro fálico sacerdotal se tratara, en la sociedad aconfesional que no reclama ya sus trasnochadas doctrinas, marcando el paso.
Y mucho menos que con dinero público, en centros escolares, se financie la enseñanza de ninguna catequesis, ni que tampoco se use dinero también público para los conciertos de las sectas privadas donde mandan a los niños a que les laven el cerebro.
Y no mezclar las ideas solventes, la rica cultura que puede llegar a dar este país, los debates serios, con la parvularia ideología de la chusma.
Si de aprovechar el dinero público se trata, yo apoyo, como proponía un capítulo de ‘Padre de Familia’, saber separar y adaptar, que se fomente el uso de programaciones especiales, incluso de editar las noticias, la información, la vida misma, de manera que haya una versión de todo también apta para paletos.








10 de noviembre de 2013

Cultura machista





Alguna vez he escrito sobre una nueva forma de censura moderna, en pos de los políticamente correcto en materia de igualdad. De cómo lo que no se ajusta a los términos ahora impuestos e inventados tiene que ser automáticamente defenestrado.
Se comenta, como una comidilla irónica, el artículo que una dama "feminista" ha escrito, en el que pone el grito en el cielo porque a día de hoy aún se represente las obras de Don Juan Tenorio en las calles  de Madrid, y lo que es más indignante, en la Plaza de la Cebada "corazón simbólico del 15M". Califica la obra, evidentemente, de machista, absurda y ridícula; que, y cito textualmente "Forma parte de una tradición que habría que desterrar de una vez por todas".

Y me parece bien. No sólo que se suprima la representación del Tenorio, sino la de todo el teatro del XIX, y cualquier representación artística y cultural que no se acoja a la ley de género y génera.
Hay un montón de obras perniciosas circulando por ahí, con su hedor retrógrado y machista.
Ese Quevedo antisemita y pendenciero. ¿Por qué sigue su estatua en la glorieta del céntrico barrio madrileño de Chamberí? ¿Qué me dicen de la Odisea donde Penélope está en casa tejiendo, mientras Ulises, que no ha fregado un plato en su vida, anda por ahí de pendoneo y usando la violencia? ¿Cómo es posible que aún se cite esa obra en los colegios? O esa Madame Bovary provinciana y tontaina que es en sí misma un desprecio para la figura de la mujer; la Teresa de Marsé un poco pantalonera...¿por qué aún se pueden leer libros así de terribles para la moral moderna?
Lolita, La Regenta, El túnel...todas ellas novelas que deben ser erradicadas de las agendas literarias. "Desterradas", para utilizar el término de nuestra amiga.

Y el cine más de lo mismo. La señorita Kubelik de El Apartamento trabajando de ascensorista, símbolo de la opresión machista a la que le someten los jefazos de arriba, y ese John Wayne fascista que se quier cargar a Natalie Wood india en Centauros del desierto; El Duque apunta con su revólver...¡a una mujer!, y esas películas aún siguen a la venta.
Doce hombres sin piedad, otro caso escandaloso. ¿Por qué no 'Seis hombres y seis mujeres sin piedad'? Otros muchos ejemplos flagrantes: Kim Basinger ganando un Oscar por hacer de prostituta;  la Barbara Stanwycky hija de puta de Perdición, que no sólo es cínica y manipuladora sino que se carga al marido, y, como todos sabemos, esas cosas no existen pues la violencia de género es sólo en una dirección.
Los niños de Érase una vez en América pagando a una chavala con comida a cambio de una paja; Marlon Brando sodomizando a Maria Schneider, Glenn Ford cruzándole la cara a Rita Hayworth, o Paul Newman haciendo lo propio con su ex en Veredicto final.
Lo que no es normal tampoco es que por España, estandarte de la paridad, vengan esos demoniacos grupos de rock. Sirva como ejemplo The Rolling Stones, cuyas canciones tienen en muchas ocasiones referencias abiertamente sexuales y utilizando a la mujer de manera prosaica, amén de que no hay ni una sola chica en el grupo.
Limpiemos esta sociedad de la carga machista, eliminemos teatro y cine, cualquier cosa que no sean las obras completas de Isabel Coixet, y evitemos que nuestros hijos vivan con esa lacra.

La sonrisa de los asesinos



La imagen de la salida de la cárcel de la sanguinaria terrorista Inés del Río sonriente y feliz ha supuesto un mazazo para la integridad y la moral de muchas personas, y la sensación de impotencia y rabia era latente.
Después vendría la excarcelación de Domingo Troitiño y otros etarras más.
Lo que algunos espíritus piadosos defienden es que ellos, al igual que el resto de asesinos múltiples y violadores beneficiados, fueron juzgados en su momento por el sistema penal vigente. Entonces, y con la ley en la mano, aunque sea doloroso, sus penas ya están cumplidas.
Lo que no deja de ser chistoso ya que de sobra es sabido que las leyes pueden ser modificables, al igual que se hizo con la Constitución cuando al PPSOE le convino, y que existen también en muchos países penas específicas para delitos de terrorismo. Pero, sobre todo, que en Estrasburgo no tienen ni puta idea de cuál es realmente la situación española, y que votaron a instancias de López Guerra, que fue enviado por Zapatero.
Un mero apaño. El fallo en contra no era el único posible. Y, por supuesto, nadie piensa que en otros países europeos un criminal con decenas de asesinatos a sus espaldas fuera a dejar la prisión tras cumplir 20 años.
No estamos tratando sobre casualidades. En las distintas negociaciones siempre estuvo sobre la mesa una serie de concesiones a cambio de dejar de matar. Entre ellas, la derogación de la Parot. Y con sus brazos políticos dominando los ayuntamientos, gran parte de los objetivos políticos de ETA ya están cumplidos. ¿Y a qué precio? Con el dolor de las víctimas, con las lágrimas de los familiares, con la claudicación de todo un país ante un entorno que ni se arrepiente (primer paso para la tan cacareada rehabilitación), ni ha pedido perdón ni ha entregado las armas.
En una situación así, sólo hay que fijarse en a quién se hace feliz. Quiénes son los que celebran, y quiénes los que se lamentan.

Pero echarle toda la culpa a la gestión de Zapatero sería muy simple e inexacto. Nada podría haber funcionado sin la pasividad cómplice y cobarde de Rajoy, esos populares tan duros y mezquinos en materia de terrorismo cuando estaban en la oposición y tan callados y blandos en el Gobierno. Sin olvidar que ya antes, con los gobiernos de Aznar, hubo negociaciones y acercamientos de presos en las distintas treguas. Parece que algunos han olvidado el encuentro que tuvo lugar en Zurich en el 99, propiciado por el obispo Uriarte (la Iglesia vasca ha mantenido siempre un tétrico papel, tan complaciente con ETA) en la época en que para Aznar eran un Frente Vasco de Liberación Nacional.
La realidad es que todos los presidentes se han querido apuntar el tanto del fin de ETA (¿visión de Estado o ambición política?), y no han tenido reparos en sentarse a negociar, lo que es realmente vergonzoso.
Al terrorismo se le vence, no se le convence. No hay programas de buenas maneras ni manga ancha para ellos. Sólo actividad policial y legal, la persecución de sus miembros y el enaltecimiento del terrorismo. Y una vez vencido, es cuando se convence, con política y educación, a la sociedad vasca de apartarse de la senda del nacionalismo, de la mordaza matonista de la violencia racista y analfabeta (no hay más que mirar las fotos de los miembros de Segi, para darse cuenta que no son precisamente unos lumbrera) que cuenta con la complicidad de demasiados sectores.

Lamentablemente los últimos acontecimientos sólo han dejado en evidencia la debilidad de nuestro Estado de Derecho. No se le puede dar la espalda a la realidad de que, si bien en el Pais Vasco ETA tiene un gran apoyo social, hay una parte de la sociedad española que ve con simpatía las reinvindicaciones de la izquierda abertzale, y hablan de forma ambigua sobre el fin de la violencia, los supuestos presos políticos o aplauden que se desestime la doctrina Parot.
Y es bien triste que se asocie al nacionalismo con la izquierda, cuando jamás han existido tal cosa en la historia. Todos sus rasgos: el fundamentalismo totalitario, el fuerte sentimiento nacional, la exhibición de símbolos, la violencia contra el discrepante, la sociedad cerrada y el pensamiento retrógrado han sido patrimonio del fascismo. Ya sea de la mano de un gudari vasco o un falangista español.
Un poco complicado de entender para los tontos de ese buenismo que no consiste en hacer el bien sino en quedar bien.

28 de octubre de 2013

Perversiones del lenguaje



Las cosas no son nombradas al azar. El idioma castellano, o español, en sus múltiples variantes y riquezas, tiene expresiones para definir certeramente casi cada aspecto de las circunstancias. Los que a diario nos manejamos en esta lengua, y disfrutamos leyendo y escribiendo en ella, sabemos de las posibilidades de la misma, y también de su fácil perversión.
Por ir sobre un tema muy nuestro:  la palabra "tonto" en concepto de acepciones y sinónimos, es también sustituible por imbécil, bobo, estúpido, idiota, majadero, memo, mentecato, necio, corto, tardo, torpe, retrasado, tarado, subnormal, demente o desequilibrado.
Es decir, cuando nos referimos a un hijo de puta, no queremos soler decir un idiota, por ejemplo. Un idiota lo es en toda su grandilocuencia, no se esconde, y pregona su idiotez a los cuatro vientos, en redes sociales o en público si es necesario. Sus opiniones son propias de un idiota, de la falta de cultura y de preparación, de ausencia de lucidez. Probablemente sus padres hayan sido también unos idiotas, y lo llevan en la estirpe familiar con orgullo y sin prejuicio. Pero el hijo de puta suele ser mala hierba, alguien que actúa a sabiendas, que busca su propio beneficio normalmente en la ruina de los demás, o a costa de ella.

Para que lo vean más claro. Cuando Jose María Aznar gobernaba, subidos todos, entusiastas y álgidos, al pelotazo del ladrillo y al eufórico eslogan de 'España va bien', aprovechó para privatizar Endesa, empresa que a su vez le devolvería favor en un puesto simbólico con un sueldo de 200.00 euros. Desde entonces, el recibo de la luz ha subido un 80%, coincidiendo con la entrada de Aznar en la lista del New York Times como uno de los mayores evasores de impuestos.
Es decir, el dinero que un gran número de españoles apoquinan para pagar la luz va destinado al sueldo de Aznar, cuyas riquezas salen directamente a Suiza. Dicho de otro modo, un robo muy refinado que hace que un reguero de dinero abandone constantemente el país en dirección al paraíso alpino. A pesar de que no destaca por su brillantez intelectual, nos encontramos ante un claro caso de un hijo puta de libro. Entonces, ¿por qué lo llaman crisis?
Zapatero hizo lo imposible por no nombrarla, hablando de "desaceleración económica" pero ahora su uso está felizmente implantado, e interesa que siga así.
La palabra crisis nos evoca a algo de lo que todos formamos parte pero que se escapa también a nuestro control. Uno se imagina un Titanic chocando contra un iceberg, y desatándose una situación de crisis a bordo. Por lo tanto, elementos naturales que no controlamos, unidos a un pequeño factor humano. Una crisis cardiaca, por ejemplo. Algo que viene, no se sabe de dónde, y nos golpea de forma sorpresiva. De esa manera, parece que no hay responsabilidades, que nadie ha intercedido directamente para que eso ocurra y que las consecuencias las asumimos todos a partes iguales.
Pero en el año 2012, con el país inmerso en un desmantelamiento del estado de bienestar, el PP, que gobierna España para desgracia de sus ciudadanos, dedicado a cargarse la Sanidad para repartirla entre los amiguetes, multiplicó por cuatro sus beneficios con respecto al año anterior. A su vez, el Banco Santander tiene un 29% más de beneficios. Mientras, diversas ONGs alertan de que hay un 25% de niños que sufren malnutrición en España. ¿Por qué lo siguen llamando crisis?
La barrera entre los ricos y los pobres es cada vez mayor. Es decir, el viejo dicho de los pobres son más pobres y los ricos más ricos, lejos de ser un cliché, en España es rigurosa y trágicamente cierto, hasta el punto de que los millonarios han crecido un 13%, mientras millones de familias viven con lo básico. Las grandes empresas despuntan en beneficios y se multiplica el número de deshaucios. ¿Por qué se empeñan en seguir llamándolo crisis?
Los curas siguen viviendo como tales y en TVE ya se puede disfrutar de corridas de toros, mientras en la Comunidad de Madrid las mamografías preventivas pasan a ser de pago y en todo el territorio los dependientes se quedan sin ayudas para subsistir con dignidad. ¿Por qué cojones entonces promulgan en llamarlo crisis? Cuando se trata de una tomadura de pelo a las bravas, la imposición de un modelo social e ideológico.

Cuando a la emigración de jóvenes y no tan jóvenes al extranjero para buscarse la vida y huir de la misera la ministra, en una formidable pirueta semántica, lo llama "movilidad exterior", lo hace precisamente por esa facilidad de pervertir el lenguaje. Emigrar suena muy feo, nos recuerda a las imágenes de nuestros abuelos con un atillo y sucias ropas atravesando los pirineos o poniendo rumbo a América. Por eso es mejor llamarlo movilidad exterior. Por eso no quieren decir desvergüenza, estafa, robo. Prefieren llamarlo crisis.
Pero, detrás de todo eso, hay una realidad terrible. Se trata de un robo lento pero descarado, dirigido a que una pequeña parte de élites económicas se lo lleven crudo. El que mejor lo definió fue Warren Buffet, uno de los mayores inversionistas en el mundo y un villano honesto: "Claro que existe la lucha de clases. Y la estamos ganando".

4 de octubre de 2013

El ala izquierda

Son idiotas. Son caraduras. Viven prolongadamente del cuento subidos al carro de la política, donde cogen y medran. Dicen representar las ideas de izquierda pero sólo atienden a su bolsillo y a la demagogia de lo que les reporte más beneficios.
Si con los de derechas ya sabes a lo que te expones, son lo que son y nadie espera otra cosa, es aún más sangrante la corrupción y la desfachatez en quien se supone debería verla por los derechos y principios, conceptos como libertad y justicia.
Forman parte de la casta política que nos exprime por su propio bienestar, y son los responsables de que en este país no haya una oposición seria, una verdadera izquierda donde votarlos a ellos, si se considera oportuno, fuera compatible con las palabras dignidad y vergüenza.

Manuel Chaves

Fue terrateniente de Andalucía durante 20 años, dejando a la región con unos índices de paro y de analfabetismo más propios del tercer mundo.
Hizo de la prevaricación y el tráfico de influencias una normalidad. Después del 'Caso Matsa', ha sido imputado por el caso de los ERE en Andalucía. Dejó en el cargo a Griñán, también imputado, y éste a su vez a Susana Díaz. Es decir, que lo de Presidente de la Junta es hereditario, como las monarquías.

Alfredo Pérez Rubalcaba

Lleva tantos años en política que ni los más viejos del lugar lo recuerdan haciendo otra cosa. Ya estuvo con Felipe González y los escándalos, y tuvo una desafortunada presencia en el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Alguien competente hubiera tumbado al Gobierno del PP por el 'Caso Bárcenas', pero aplica bastante bien el dicho de 'Cuando las barbas de tu vecino veas cortar...'. Se sospecha su implicación en el 'caso Faisán'. Es un perro viejo, y sus maneras no siempre son las más limpias.

Toxo Y Méndez

Fácilmente reconocibles porque son ese par de payasos que se pueden ver a la cabeza de las manifestaciones sindicales. Viven del cuento más absoluto, y montan la gorda o callan según les hayan untado. Junto a ellos, muchos liberados que no dan palo al agua con el rollo sindical, desvirtuando la buena labor de los necesarios sindicalistas de base.
UGT y CCOO en sus tentáculos en Andalucía tienen sus propios chiringuitos montados en eso de meter mano a botes.

Sánchez Gordillo

Personajillo andaluz que se ha creído realmente su rol de bandolero moderno, y va por ahí con un pañuelo palestino y una foto del Che en su despacho. Demagogo oportunista, fue sonada noticia por los asaltos a los supermercados. Hace poco se fotografió con una bandera de apoyo a presos etarras. No está demostrado que sepa sumar y restar sin calculadora.

Bibiana Aido

Ahora mismo trabaja en ONU Mujeres, pero tuvo un papel destacado como Ministra de Igualdad, ministerio sacado de la manga. Fue durante un tiempo bandera del movimiento feminista radical, ese ridículo esperpento que proponía cosas descabelladas y sólo demostraban su fanatismo y su estupidez. Carente de conocimientos gramaticales y lingüísticos, dejó para los anales de la historia aquello de las "miembras".

Arnaldo Otegui

Bajo ningún concepto debería estar incluido aquí, pero ellos se llaman así mismos Izquierda Aberztale, cuando en realidad su ideario está más próximo al fascismo. Rama política de la banda terrorista, defienden el racismo étnico, utilizan la exaltación de símbolos y enseñas 'nacionales' e intentan imponer un cerrojo retrógrado sobre la sociedad vasca.
Otegui perteneció a ETA, por lo que suponemos que su madre es puta.

Cayo Lara

Coordinador General de IU, no hay mucho que decir de él. Sus niveles de carisma están por debajo de cero. Sólo óiganlo hablar. Con eso es suficiente.

Vicente Álvarez Areces

A éste le tengo especial cariño porque fue Presidente del Principado de Asturias. Dijo aquello que lo de los jóvenes marchándose de la tierrina a buscar trabajo era una leyenda urbana. Grandón como él solo, hizo obras faraónicas que ahora están ahí, muertas de risa. Ejemplos son el Superpuerto de Gijón o el Centro Niemeyer.
Le gustan mucho las espichas con pinchos de tortilla, pero al final hizo su propio leyenda urbana y se marchó a Madrid con un puestín de senador.

Rodríguez Zapatero

Está retirado de la política, pero merece un puesto de honor en esta recopilación. Probablemente el presidente más tonto que habitó la Moncloa.
Hizo de causas justas y reformas necesarias una barraca de feria, dando argumentos y alas a la España de la caverna. Provocaba bastante bochorno verlo hablar, y negó la crisis hasta el final. Tuvo que adelantar las elecciones, y se fue, junto con otros ilustres como Pepe Blanco, escribiendo una de las páginas más nefastas en la historia de la política nacional.

Afirmar alguna de estas cosas pueden hacerte ganar la etiqueta de "facha". Pero no te dejes engañar, criticar los desmanes y la estupidez, venga de donde venga, es de sentido común y de lucidez. El resto es ser partidista y sectario, que en España se estila mucho.

23 de agosto de 2013

Los menos espabilados





En una época en que proliferan los gustos y aficiones para todo público, y cualquier idiotez o disparate anhela el reconocimiento oficial por parte del Estado y de la sociedad, hay algunos meritorios ejemplos de sectores que ahí siguen, enrocados y combativos, bien preparados para disputarle al sentido común y al progreso su lugar natural.
Con todas sus limitaciones, vivimos en una sociedad abierta. Al menos más de los que lo era no hace demasiadas décadas. Es decir, hoy las personas se buscan la vida lo mejor que pueden con talento y posibilidades, la mujer está integrada en el mundo laboral, y allí hombres y mujeres se relacionan constantemente. El cuidado de los hijos ya no es un territorio exclusivamente femenino, y está bien visto que un Manolo o un Paco sepa cambiar pañales e ir a dejar al retoño a la puerta de la guardería.
Todos asumimos eso como algo normal, como el lógico avance de los tiempos. Se mira hacia adelante, las ideas machistas están denostadas (aunque su lugar lo ocupa, peligrosamente, un feminismo militante y radical al que se le da demasiadas alas) y, aunque mantienen su peso gracias a estar cerca de los miembros viriles del poder, ya nadie con dos dedos de frente toma demasiado en serio los dislates de monseñor Rouco y su corte de correligionarios bien cebados.
España, mal que pese a algunos, ha dejado atrás la oscuridad de aquel país de rancia sacristía, y sólo sobreviven gracias a las escandalosas subvenciones oficiales, al control de algunos medios de comunicación y a la complicidad de ciertos gobernantes irresponsables, a los que aún les gotea la peseta agua salada al verse a sí mismas con una mantilla. Pero la mentalidad de la calle es distinta. No quedan apenas practicantes, la bodas civiles se están comiendo, paso a paso, a las religiosas, y la peña acepta con habitual normalidad ver por la calle parejas del mismo sexo de la mano o profesándose muestras de cariño. El carca español de toda la vida está en vías de extinción, y aunque se podría debatir sobre la sustitución de ciertos valores tradicionales por otros desmanes que pasan la raya del extremo contrario, es innegable que el cambio es, sustancialmente, para mejor.

En El Principado de Asturias se arrastra desde 2009 una polémica, sentencias judiciales y recursos de por medio, porque se quiere que se financie los colegios que separan por sexo. Escuelas vinculadas al Opus Dei donde estudian sólo niños, o sólo niñas (donde aprenden las labores propias de su sexo, como costura). Lo que, dicho en otras palabras, que con el dinero de todos se paguen las sectas religiosas.
A pesar de lo que el sentido común de un estado aconfesional nos dicta, estamos en España, y como dije al comienzo, todo disparate espera el reconocimiento oficial.
Y no deja de ser aún más hiriente que se imponga esto, cuando dos millones de españoles han tenido que dejar el país debido a la crisis, y nuestros mejores investigadores y científicos hacen las maletas, aquí estamos dorándoles la píldora a los meapilas. Que ya tiene delito.
Estos colegios chocan con el progreso lógico de las cosas, y van frontalmente en contra del normal desarrollo de la vida. Porque, después, ahí afuera, en el mundo real, hombres y mujeres se relacionan entre sí constantemente. Lo hacen en el trabajo, en la familia, en los bares…están habituados a estar juntos, y así deben crecer.

Si se niegan las subvenciones, se habla de discriminación y se apela a la libertad de educación. Que es el colmo del despropósito.
Vayamos por partes. La libertad de educación no quiere decir que el Estado tenga que financiar las excentricidades ideológicas. Si a alguien le da el capricho, o la neura, de que su hijo vaya a una clase donde estén sólo alumnos con el pelo negro, o un colegio en el que sólo se admitan chavalas gallardas que midan más de 1,75, esas cosas se las debe de pagar él. Aceptamos la segregación en las aulas, pero el que lo desee, que se lo pague. De su bolsillo, a ser posible, y no del de todos los contribuyentes.
Los defensores suelen utilizar el argumento de que se trata de una educación superior. Pero, ¿superior en qué sentido?
Está en entredicho que la calidad de la educación sea mejor. Principalmente, primero, porque algunos creemos que para la verdadera educación, o la cultura, no es tan importante la que llega del exterior como la que uno mismo se provee. Una vez que se abandona la escuela, la vida sigue en los libros, en el pensamiento, en la reflexión, en una inquietud por saber, por conocer, o por mero placer.
Da igual el colegio al que hayas ido, público, concertado, privado o para diabéticos, si eres incapaz de escribir una frase sin faltas de ortografía, o no se ha leído jamás un puto libro.
Segundo, es evidente que la inculcación de una idea de dios en la cabeza de los niños es intelectualmente perjudicial.  Es decir, recientes estudios han demostrado (¡por fin!) que hay una relación negativa entre la religiosidad y la inteligencia. Por lo tanto, sí que se trata de educación discriminatoria. Discriminatoria porque, a pesar de que en muchos casos en las familias de postín lo que se trata es de marcar una línea más o menos elitista, la realidad es que se deja este tipo de escuelas a los menos espabilados. Y no hay porqué financiar fábricas de tontos.

8 de septiembre de 2012

Más que un mito




Se cumplió el pasado agosto medio siglo de la muerte (¿suicidio?) de Norma Jeane, más conocida como Marilyn Monroe, el mito del cine e icono del erotismo, la sensualidad y la voluptuosidad explosiva. Pero era un trecho más. Y de tonta, nada.
No hay que quedarse en la superficie, en su imagen de mujer sexy de múltiples y populares amantes, o grotescos carteles posteriores de transformaciones pop. Ni siquiera en las fotografías más recurrentes. Sería simplificarla demasiado. Es como tener en la habitación la archifamosa foto de Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes y no haber visto ninguna pelicula más de ella (por cierto, siempre me provocó curiosidad lo de ensalzar a una puta de lujo, por muy bonita que estuviera en la película).
Es evidente que Marilyn forma parte de la historia del siglo XX. Una entre millones. Fue la representación máxima de los años cincuenta, en plena edad dorada del cine.
De lo que se trata es de hablar sobre sus caracterizaciones inolvidables, aunque ella fue filón para la prensa de todos los estilos. Y luchó contra todos los lugares en que los buitres y mercaderes quisieron encasillarla.
En un principio se la intentó ver como la típica rubia, una especie de sucesora de Betty Grable. Ella apareció por primera ante el público general en un corto papel, dejando boquiabierto a Groucho Marx en Amor en conserva. Su estreno en el reparto de una gran película fue en La jungla de asfalto, la trágica obra maestra de John Huston. Empezaba a vislumbrarse como inconfundible, ataviada en un vestido negro de generoso escote.
Y desde ahí tuvo la enorme suerte (o "talento" para convencer productores) de aparecer en grandísimas peliculas. Así fue el caso de Eva al desnudo, o Encuentro en la noche, donde no desentonaba frente a una gigante de la pantalla como Barbara Stanwyck.
Bajo la dirección de Howard Hawks compartió cartél con Cary Grant en un buena comedia, Me siento rejuvenecer. Todo su erotismo fue sacado a escena en Niágara, para júbilo del público.
Para Los caballeros las prefieren rubias ya eran un potente símbolo sensual adorada por millones de hombres, y provocó el delirio de los soldaddos americanos en Corea cuando allí y para ellos interpretó algunas canciones de la película.
En Cómo casarse con un millonario coincidiría con Lauren Bacall y Betty Grable. Pero a la Fox sólo le importaba la explotación comercial de sus productos, y a base de enfrentamientos y presiones,  y a pesar de sus esfuerzos por ser cada vez mejor actriz, no consiguió rechazar papeles que hizo contra su voluntad. Así fue con Río sin retorno y Luces de Candilejas. Sus progresos fueron evidentes en La tentación vive arriba, película de célebre escena donde un ventilador le levantaba la falda.
Algunos se tomaron a pitorreo su intención de entrar en el Actor's Studio. La búsqueda del respeto fue una constante en la vida de la rubia nada tonta, sólo que pocos supieron entenderlo. En vida fue destrozada por la crítica, que más tarde la señalaría como una gran actriz.
Sus inquietudes intelectuales salieron más a la luz al casarse con Arthur Miller. Las facultades de ella para la comedia quedarían más que patentes en Bus Stop y  Con faldas y a lo loco, genial comedia de Billy Wilder y de deliciodas interpretaciones y canciones.

Pero entrada la década de los 60 los problemas psicológicos de Monroe se fueron acumulando, hasta ser expulsada del rodaje de Apártate, cariño.
Ella había entrado en un terreno peligroso con su relación a tres bandas con los Kennedy (padre y los dos hermanos), en plena guerra fría y con el conflicto cubano muy presente. Sólo tres semanas después de posar desnuda y bella en la piscina de la Fox, "oficialmente" se quitó la vida.
Aquello fue el principio del fin de una época. Su figura ha sido utilizada muchas veces bajo los aspectos de una explotación descarada e indecorosa. Hoy es propiedad de la memoria colectiva. Ella fue una mujer de frágil humanidad, una muñeca del sistema que soñaba con ser buena actriz, pero fue con su muerte y con sus curvas como consiguió convertirse en una leyenda.


Anexo: El que probablemente sea el mejor documental sobre Marilyn emitido en España : http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-noche-tematica/noche-tematica-ultimas-sesiones-marilyn/1031262/